Qué es HxJS

Escuelas Hermanadas por la Justicia Social es una red de centros docentes de diferentes niveles educativos (desde educación infantil a la universidad) que trabajamos juntos en, desde y para la Justicia Social, mediante un trabajo colaborativo con Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).

DE DÓNDE PARTIMOS

Desde hace años algunos centros llevamos trabajando juntos en proyectos con el denominador común de apostar por el desarrollo de proyectos que giran en torno a temas nos parece importante dar relevancia: género, derechos del niño, inteligencia emocional, participación comunitaria, diversidad cultural, creatividad, etc.

Los ejes que nos han movido y siguen haciéndolo hasta ahora son dos:

  1. Con esta idea en junio de 2015 desde el IES Barrio de Bilbao –y gracias a la ayuda de la AECID- diseñamos la semana “Hermanadas por la Educación para el Desarrollo”. Para ello convocamos a algunos de los mejores ponentes que creíamos podían aportarnos ideas valiosas para nuestro proyecto y les pedimos que dieran ideas para hacer una jornada con los alumnos de estos centros con los que nos apetece seguir trabajando en el futuro.

  2. La experiencia fué tan bonita que no queríamos irnos de vacaciones sin procurar que el trabajo siguiera el curso 2015-16. Así que nos reunimos representantes de los centros implicados y todos asumimos la propuesta de seguir trabajando conjuntamente en esta línea estabilizando una red de trabajo con los dos ejes descritos.

A principios de septiembre de 2015 volvíamos a estar reunidos para diseñar el nuevo trabajo a emprender. Decidimos hacer un proyecto conjunto durante el curso 2015-16 con los siguientes objetivos:

  • Desarrollar el proyecto de forma integrada (globalizada) en al menos algunas asignaturas/áreas.

  • Incorporar la participación de la comunidad en el proyecto.

Y DESPUÉS ¿QUÉ?

Los últimos años han sido ilusionantes para los centros que componen el grupo de trabajo “Hermanadas por la Educación para la Justicia Social”. Hoy podemos decir que el proyecto se ha convertido en el eje que orienta la vida en las escuelas.

Cada año el claustro discute cómo va a participar en el proyecto y sus actividades giran en torno al mismo. Los equipos directivos se han comprometido con el mismo ilusionando a docentes, alumnos y familias a participar en la aventura que comienza en septiembre. Decidir el tópico sobre el que trabajarán y como lo harán apoyados por la red de centros que lo integran da fuerza para que nadie se sienta solo en una apuesta que nos emociona: Convertir nuestras escuelas en agentes de reflexión sobre la realidad que habitan los alumnos y cómo pueden contribuir a hacer un mundo mejor. Un mundo cercano en el que pequeños cambios nos ponen en el camino de cambiar nuestra mirada sobre el mundo.

Los 4 ejes sobre los que descansa el proyecto son compartidos por todos y todas:

  • Reflexionar sobre la necesidad de comprometer la educación con el fin de la Justicia Social.

    Esto no lleva a intercambiar reflexiones y materiales que nos ayudan a repensar nuestras prácticas educativas. Fruto de ello se constituyó un seminario de reflexión sobre el tema que nos reúne periódicamente con la intención de hablar, escribir, compartir y reflexionar sobre nuestras prácticas educativas.

  • Apostar por el enfoque de Proyectos como modelo metodológico adecuado a la educación para la justicia social. Educar para la justicia social nos invita a reflexionar sobre el currículo de cada enseñanza y también sobre cómo trabajar con él en nuestros centros. El modelo que mejor se acomoda para este fin es el ABP. Gracias a él podemos diseñar nuestras clases de forma abierta y participativa. La inclusión de las familias y la comunidad, la construcción de una narrativa a la que se suman los alumnos y la posibilidad de trabajar colaborativamente entre distritos centros, asignaturas, edades, procedencias es una gran ventaja.

  • Formación del profesorado. Apostar por este proyecto solo es posible si se ve apoyado por un sólido proyecto de formación que apoye a los líderes del cambio en los centros: los docentes.
    Apostamos por un modelo de formación que se adapte a las necesidades concretas de cada centro y el colectivo que lo integra. Junto a la formación básica sobre aspectos teórico-prácticos de la educación para la justicia social y la implementación del enfoque de proyectos como metodología a desarrollar, los centros deciden que elementos deben incluir su plan de formación cada curso: herramientas de cooperativo, creatividad, materiales didácticos, evaluación, etc.

  • Trabajo en red. Los docentes se sienten solos ante la necesidad de innovar en sus aulas. Es necesario que esto no sea así. El trabajo en red nos permite compartir decenas de recursos, sentir que el camino que transitamos es algo importante y compartir. Pero además comprobar que los centros pueden cambiar al recorrer un camino juntos.