Habitar el Instituto: La Mirada

En el Barrio de Bilbao ha sucedido algo sorprendente. Los animadores socioculturales en formación han aparecido en el recreo invitando a recordar y crear historias de vida.

El espacio se ha convertido en un museo donde objetos mínimos, emociones y deseos se han convertido en improvisadas obras de arte.